Que sí, que hay que ver "Batman: Dark Knigth" en versión original porque si no uno se pierde todo el abanico de matices de Heath Ledger. Que es una interpretación del copón. Que está tan bien como Paco Rabal haciendo de Azarías, como Di Caprio en "¿A quién ama Gilbert Grape?" o, si me apuran, hasta con tanto duende como Dolph Lundgrend en "Soldado Universal". Que vamos, que si a un actor (que se digne en llamar "actor") le cae uno de esos chollos donde se puede estar todo lo pasado que se quiera e incorporar lo que le brote a uno de la cabeza en cada momento, es imposible que no mole (y vale, Heath mola, consiento que supera a César Romero, pero ya). Si a esto se le suma que el cadáver del chaval, muerto en sorpresivas circunstancias, aún está caliente, que Nolan es tan molón que ha acercado a los intelectuales a Batman, que sale Michael Caine (aunque también salía en "En Tierra Peligrosa" y no tuvo tan buenas críticas) y un largo etcétera... resulta que "Batman: El Caballero Oscuro" resulta una de las cintas más sobrevaloradas que he visto en mi vida. ¿Que no mola?... siiiiiií, si mola, aunque la acción brille por su ausencia (hay mucha más en "En Tierra Peligrosa") y al filme le sobren tranquilamente cuarenta minutos. Leí por ahí, en un recorte en los cines Ideal de Madrid: "A pesar de la obligada pirotecnia..." y luego mil loas a su "realismo" y su "humanismo". ¿"Obligada pirotecnia"?... claro, ejemplo: el crítico al que no le molan nada los superhéroes y de pronto sí, pero a la peli le sobra todo lo que de superhéroes tenga.
La cinta comienza de forma muy sui generis, con el atraco de los payasos enmascarados en una secuencia que tiene toda la pinta del policíaco de los 70. La fotografía recuerda al trabajo de Victor J. Kemper en "Una Tarde de Perros". Y la secuencia mola (hasta el propio decorado tiene su aire 70's vintage), es "muy cinematográfica" y sale William Fichtner. A Nolan le molan Lumet y Friedkin y seguro que se pone una camiseta de "Bullit" para andar por casa. Es todo muy moderno, muy profundo. En tanto pretendido hiperrealismo (buena idea, nada criticable) entran muy mal los constantes "giros inesperados" (¡Ooooh, pero si Gordon estaba vivo, "qué sorpresa"!) y las peleas del enmascarado que (aunque esta vez si se ven, no como en Begins) se resuelven siempre con una interminable sucesión de paradaconantebrazo+codo sin la menor variedad (en "En Tierra Peligrosa" el héroe resulta bastante más super). La cosa es que, de repente, la madre de un amigo mío (no se da nombres en este caso), una señora española normal, jubilada y de La Rioja, quiere ver la película. "Pero mama, si es Batman", pudo espetar ojiplático mi amigo; "Ya, pero he oído que tiene muy buenas críticas", respondió ella. La hostia, las buenas críticas llegan hasta el ciudadano más anodino y todo por el aire de autor que tiene la cosa (a quien la crítica siempre apoya, porque a los críticos al uso los superhéroes no les molan). Total: tampoco es precisamente la polla. El filme tiene momento francamente espectaculares (lo del lápiz que Joker hace desaparecer está de puta madre) y luego bastante, mucho, material sobrante. Secuencias humanitarias donde ningún ferry llega a explotar, presentación absurda de Harvey Dent arrebatando armas que no funcionan en medio de una vista, demasiado Lucius Fox (es que con ese nombre tan molón hay que amortizarlo), el paridote tecnológico de turno en el que Batman parece adquirir un quieroynopuedo de los poderes de Daredevil, un cameo absurdo del Espantapájaros, una actriz prestigiosa del cine indie (de esas que tienen la suerte de no necesitar estar buenas) para hacer un papelito ramplón que podría haber hecho alguien atractivo, nuevamente cosas que no son "propias de" (Batman sigue sin ser un detective, pero, eso sí, el rotillo Bond tiene que estar ahí)... paja de la pesada en lugar de más acción que, aunque es menos de autor (tanto que Nolan no tiene -ya lo demostró en "Batman: Begins"- ni puta idea de cómo se hace), es más de película de superhéroes.
Y es que todo esto del boom de cine de superseres de los últimos años ha llegado a ser algo demencial. Un entre "sinoloveonolocreo" y "simepinchasnosangro" muy extraño. Antes, a la ausencia de medios debía sumársele la negativa de los Errol Flynes y Cary Grantes de turno. Una estrella se podía poner mayas para hacer de Robin de Los Bosques porque era un héroe clásico; pero la licra y el antifaz para hacer de personaje de cuento para críos era otra cosa. Los tiempos se mueven, la mentalidad cambia, el ordenador permite que todo el rollo de los superpoderes quede digno y las primeras pelis consiguen amasar mucha, mucha pasta. Ahora a la estrella de turno le mola ser superheróico. Luego, los directores que, como a todo el mundo, les mola destrozar edificios y poner soniditos molones de huesos rotos, abandonan su cine independiente para abrazar una de éstas, y le añaden rarezas y un metraje coñazo para que se les siga teniendo en la estima cinéfila de sus primeras pelis y no se les eche a perder ningún polvo.
Las primeras producciones sobre el asunto todos las conocemos (ahora, en la interné, han encontrado abrigo). Son esas pelis cutres que ahora molan mucho por se puede uno reír de ellas. Esas producciones baratas en las que no quería participar ningún star. Las cosas esas para televisión del Capitán América, Capitán Marvel (el de ¡Shazam!) y demás zarabanda del pleistoceno superheróico. Y venga, démonos prisa que esto no es para Mondobrutto y, obviemos las rarezas como "Barbarella", y saltemos hasta 1978 cuando se estrena "Superman", la de Cristopher Reeve, la de Donner. Entonces todo sería Superman y nada más durante mucho tiempo (más tarde, todo sería Batman y nada más), el imposible personaje que se ponía gafas y nadie podía reconocerle (a parte de ser absolutamente la polla con el superpoder de hacer lo que te salga de la punta de la misma) colmó el mundo Pop por completo. Ya venía de lejos, sí, pero entonces se convirtió en una locura. Pues eso, incluso aquí en España se "está hecho un Supermán".
Así, por corte: 1980. Ahora le toca a "Flash Gordon". Ninguna persona (del guionista al último figurante) se tomó la película en serio. Resultado: el público tampoco. Una cinta amorfa que sólo nos puede molar a algunos por mera nostalgia y de la que lo más reseñable es el temote de "Queen". Y como esto va para largo, en otro post (a ver si no tarda tanto en ver la luz como éste) continúo con "Conan, el Bárbaro" y les doy más la chapa con el tema.
Continuará...



1 comentarios:
MAestro Narcea
Este video anuncia la segunda temporada de Reflexiones de Repronto:
http://minchinela.com/repronto/2008/10/01/segunda-temporada-de-reflexiones-de-repronto-calendario-y-video-promocional/
Trece nuevas entregas, que se publicarán los días 1 y 15 de cada mes.
Un videoblog que se define por la total ausencia de saltos de eje.
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